El pasado sábado día 4 coincidiendo con las populares y populosas fiestas de los “Kintos 2009”, se volvió a demostrar , la capacidad de malhumorar a los clientes y propietarios de los bares de copas de la villa ducal. La subdelegación del gobierno como viene siendo habitual monta sus pertinentes controles de seguridad y coincide con esta fecha, que en la provincia se controlaron a 187 personas de las cuales 75 fueron en Lerma.Si hacemos una operación matemática sitúa al 40.10% de los controles totales en la provincia , en la villa ducal y en vehículos algo menos el 31.75%.
Si para los clientes es un mal trago, (y no por tomar un ron de garrafón) que te identifiques y que te registren, para los hosteleros que te voy a contar, están que trinan, no solo los de copas sino que hoteles y restaurantes son de la misma opinión. “Llevamos unos años en que las redadas y controles son habituales y lo hemos notado en el negocio para que negarlo, pero en la época en la que estamos todavía te hace más daño pues esta siendo muy duro” argumenta un hostelero.
Cierto es que muchos los pagan con los números de la benemérita, pero estos como todo hijo de vecino son unos mandados y hacen lo que le manda su más inmediato superior sí sí…… como al peón que el oficial le pide más masa.
Los hosteleros ya están tardando en pedir una reunión a quien corresponda, y no cabrearse consigo mismos y confesarse en la barra con el primer cliente que pida un ribera del Arlanza, porque ese es su pan y con los tiempos que corren, con el pan no se juega.